Nikola Tesla, el incansable que luchó para dejar su marca para siempre

Reconocido por sus numerosas y revolucionarias invenciones en el campo del electromagnetismo, el ingeniero mecánico fue quien forjó las bases de los sistemas modernos para el uso de la energía eléctrica por corriente alterna (CA). Por qué es un ejemplo para los emprendedores.

Nikola Tesla, el incansable que luchó para dejar su marca para siempre

Lucho y lucho hasta que sus creaciones se conviertan en una revolución para la humanidad. Habiendo patentado más de 300 inventos, Nikola Tesla es un ejemplo de emprendedurismo en el mundo actual. No solo por haber inventado numerosas creaciones que marcaron la historia del mundo, sino también por la vida combativa que llevó adelante para destacarse frente a los hombres que “gobernaban” el mundo de la invención como Thomas Edison o Guillermo Marconi. Nacido el 10 de julio de 1856 en Smiljan, Lika del Imperio Austrohúngaro, la actual región de Croacia, su padre era un sacerdote serbio ortodoxo y su madre, una inventora aficionada que buscaba facilitar sus actividades en el hogar y quién fue la primera inspiración para él.

El joven Tesla comenzó a interesarse por la física y las matemáticas, pero la ingeniería eléctrica lo atrapó tanto que, según revela la Sociedad Tesla de Nueva York, un día diseñó el primer diagrama de un motor de inducción al tratar de explicar a un amigo lo que imaginaba. De a poco, indagó por un mundo que no dejaría más, pese a las numerosas complicaciones que tuvo en su vida. El emprendedor, que se lo conoce por sus numerosas invenciones en el campo del electromagnetismo, creó las bases de los sistemas modernos para el uso de la energía eléctrica por corriente alterna (CA), incluyendo el sistema polifásico de distribución eléctrica y el motor de corriente alterna, que contribuyeron al surgimiento de la Segunda Revolución Industrial.

Guerra de las corrientes

Luego de realizar sus estudios, Tesla comenzó a trabajar con el reconocido inventor de la época: Thomas Edison. Sus inicios en Edison Machine Works fueron muy buenos, pero con el tiempo, se dio cuenta que no solo no le retribuían el trabajo realizado (había rediseñado completamente los generadores de corriente continua creados por su jefe, permitiendo así mayor productividad y rédito), sino que también no lo dejaban trabajar en sus ideas. Fue así como decidió alejarse de ese mundo para crear el propio y poder cumplir con lo que deseaba. La idea de Tesla era desarrollar un motor de corriente alterna que se diferenciaba con el de Edison. Finalmente creó su propia compañía, Tesla Electric Light & Manufacturing, en la que solamente faltaba los inversionistas.

Luego de idas y vuelta y presentar su idea a American Institute of Electrical Engineers, Tesla consiguió trabajar en conjunto con George Westinghouse y demostrar que, con los sistemas polifásicos, se podrían permitir la trasmisión de corriente alterna a larga distancia. Así fue como comenzó la “guerra de las corrientes”. Edison realizó campañas de desprestigio en contra de su creación electrocutando animales y personas en público usando generadores de corriente alterna, con el objetivo de mostrar lo peligroso que resultaba la tecnología propuesta por su rival. Pese a esto y a la crisis económica, que provocó que renunciara por completo a sus regalías, salvando así de la bancarrota a Westinghouse Electric, Tesla cumplió con su cometido y pudo desarrollar su idea. Para él, era mucho más importante el impacto que tendría su invento para la humanidad, que todo el dinero que pudiese ganar con sus patentes.

Crear para crecer

Más allá de la ganancia que podría llegar a obtener por sus inventos, el mundo emprendedor de Tesla estaba enfocado en el bienestar del planeta. Sus luchas por las patentes poco importaron para el ingeniero que pensaba más a largo plazo y no tanto a corto plazo. El mismo, lo expresaba en sus palabras: “El científico no tiene por objeto un resultado inmediato. Él no espera que sus ideas avanzadas sean fácilmente aceptadas. Su deber es sentar las bases para aquellos que están por venir y señalar el camino”.

Sus inventos y descubrimientos fueron la base de grandes desarrollos de su época y de épocas posteriores. Pese a que no se lo reconoce como “El padre de la radio” o “El padre de la electricidad” (por ser mal atribuidos a Marconi y Edison respectivamente), si se lo considera como “El padre de la segunda revolución industrial”. Su influencia en áreas como el electromagnetismo, radiofrecuencia y telecomunicaciones, entre otras, marcaron un gran hito y lo convierten en un gran ejemplo de perseverancia y fuerza para seguir adelante.

Sus frases más recordadas 

  1. “No me preocupa que me robaran mi idea, sino que ellos no tengan ninguna propia”.
  2. “Estar solo, ese es el secreto de la invención; estando solo es cuando nacen las ideas”.
  3. “Ansiamos nuevas sensaciones, pero pronto nos volvemos indiferentes ante ellas. Las maravillas de ayer son hoy ocurrencias comunes”
  4. “Nuestras virtudes y nuestros fallos son inseparables, como fuerza y materia. Cuando se separan, el hombre no existe”
  5. “La genialidad es efímera, razas y naciones vienen y desaparecen, pero el hombre permanece”
  6. “Espero vivir el tiempo suficiente hasta ser capaz de colocar un aparato en esta habitación que se ponga en marcha con la energía de los medios que se mueven alrededor”.
  7. “Si tu odio pudiera convertirse en electricidad, iluminaría el mundo entero”.
  8. “En el siglo XXI, el robot ocupará el lugar que ocupaban los esclavos en las civilizaciones antiguas”.

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