Neurogimnasia o cómo aumentar la eficacia en el trabajo

Las pautas que deben tener cuenta los empresarios pyme para aprovechar las últimas herramientas en desarrollos cognitivos. Atención, memoria y velocidad de razonamiento para resolver cómodamente las exigencias diarias.

Neurogimnasia o cómo aumentar la eficacia en el trabajo

La concentración es un elemento fundamental a la hora de llevar a cabo tareas y trabajo. Esto sumado a un buen funcionamiento del cuerpo y un ambiente de trabajo agradable, son factores clave para que el cerebro se desempeñe lo mejor posible. La consultora especializada en neurociencia aplicada SharpBrains, publica en 2014 su libro ‘Cómo invertir en su cerebro: una guía para su mente y su vida’, una guía práctica para conocer las funciones del cerebro y cómo entrenarlo como un músculo para que rinda óptimos resultados.

“Estamos tan acostumbrados a que nuestro cerebro funcione sin problemas y de forma automática que no nos tomamos mucho tiempo para pensar qué está pasando debajo”, aseguró Álvaro Fernández, co-autor del libro en su lanzamiento. El cerebro posee diferentes tipos de funciones, no se activan las mismas áreas cuando estamos caminando, que cuando estamos concentrados en un plan de negocios o cuando estamos haciendo una selección de imágenes para una campaña publicitaria.

Ejercicios mentales

Todo está interrelacionado. Una presuposición de la PNL indica que cuerpo y mente son parte del mismo sistema influyéndose entre sí. Un cambio afecta al otro y viceversa, por eso se le da gran importancia a la función fisiológica cuando se trata de optimizar las funciones mentales. Educarest, un blog dedicado a la difusión de conocimiento, propone 11 ejercicios para entrenar las habilidades cognitivas. Aquellos lectores de Multitaskers que trabajen en emprendimientos, comprenden que ser emprendedor ya supone un gran desafío, pero a la vez un gran ejercicio. En los siguientes ejercicios el lector podrá encontrarse con ejercicios que venía implementando sin saberlo, y otros novedosos que podrá implementar en cuanto se lo proponga.

Cambiar las cosas de lugar: Nuestro cerebro con la repetición y el uso diario de los diferentes artículos, crea una especie de mapa espacial de donde están colocadas las cosas. Intenta cambiar algunos artículos de lugar, cámbiate el reloj de muñeca. Cambia de lugar la papelera, los lápices y plumas, el bote de basura. Obligaras a tu cerebro a estar más alerta. 

Un break para el cerebro: La hora de la refacción es una ocasión ideal para compartir con tus compañeros. También puedes salir a caminar por espacio de unos minutos al jardín o al estacionamiento y dejarte llevar por los estímulos sensoriales de todo tipo, permites que tu cerebro se distienda.

Tormenta de ideas a los problemas: Es muy común en las empresas utilizar esta técnica, pero solo pensamos en palabras hechas oraciones, porque no intentar con dibujos, colores o cualquier otra cosa que te permita sacar de tu cerebro ideas para solucionar problemas. Al estar en grupo, las ideas se entremezclan y retroalimentan, enriquece a cada uno en particular y al mismo grupo.

El juego de las 10 cosas: Selecciona algún objeto y con alguien de tu familia o compañero de trabajo, menciona 10 cosas distintas para las cuales ese objeto se puede utilizar o en que lo podría convertir.

Practica el “Neuroton”: Sal a caminar, toma diferentes caminos, trata de adivinar a donde te llevaran, juega mentalmente con las reacciones de las personas con las que te puedes cruzar.

Expresarse: Al reunirte con amigos o familia, toma papel y pintura vinilicas o crayones de cera y haz que cada uno dibuje algo relacionada con algún tema en común. Quizá también puedan hacer un mural juntos, por supuesto requiere un papel grande o pegas hojas. Y, para aumentar el grado de dificultad, prueben a pintar solo con los pies, o con la boca.

Desarrollar el lado audiovisual:  Graba una serie de TV, o alguna caricatura. Después la reproduces sin sonido e intenta escribir tu propio guion. Una vez lo tengas listo, invita a tus amigos o familiares y ensaya tu guion con ellos y sus voces y ya que están tus amigos contigo, haz una banda con los artículos de cocina, bájate alguna obra de teatro infantil y lee en voz alta, haz como si estuvieras actuando.

Voltear los objetos: Intenta colocar las fotografías al revés, boca abajo. El hemisferio izquierdo etiqueta lo que ve, mientras que el hemisferio derecho interpreta las cosas de forma no verbal. Lo curioso es que cuando cambias el sentido de un objeto, el hemisferio izquierdo deja de funcionar, y el hemisferio derecho se ve obligado a esforzarse más tratando de identificar lo que estás viendo.

Otros ejercicios: Reúne diferentes objetos y trata de diferenciarlos por el tacto. Prueba a usar el mouse, cocinar, mover cosas con la mano no dominante.

Anibal A.Parera

¿Qué te gustaría leer?

Suscribite al Newsleter Multitaskers

No hagas negocios sin ella