Skin Factory: la génesis de la personalización de los celulares

Casi por error, dos amigos decidieron fundar una empresa para cuidar, distinguir y embellecer uno de los objetos más personales en el mundo de hoy: los teléfonos celulares. Cómo lo lograron.

Skin Factory: la génesis de la personalización de los celulares

“La idea del negocio surgió de casualidad, prácticamente por error”. Con estas palabras describe Mariano Cacchione a Multitaskers la génesis de Skin Factory, una empresa de autoadhesivos para artefactos electrónicos que fundó en 2010 con Sebastián Rottmann.

Amigos desde hacía años, los futuros socios solían juntarse con frecuencia a cenar. Fue al finalizar uno de estos encuentros que “la casualidad o el error” como lo llama Cacchione, aunque también podría hablarse de “causalidad” en este caso, ocurrió. Confundidos al tener el mismo modelo de BlackBerry y sin ningún elemento que los distinga, cada uno abandonó el lugar con el celular del otro.

A partir de “ese error surge la idea de identificarlo de alguna manera. En principio, pensamos en un ‘sticker’, pero luego elaboramos la idea hasta llegar al concepto de ‘skin’, un adhesivo que personaliza y además protege el celular”, explica. 

De este modo, se dio origen a un elemento que marcaría tendencia: autoadhesivos con los modelos más diversos –desde diseños artísticos hasta relacionados con el deporte o el entretenimiento– para personalizar a gusto de cada persona dispositivos como celulares, tabletas, notebooks, consolas de videojuegos e, incluso, anteojos.

En este sentido, destaca Cacchione, “la mayor innovación que tuvo Skin Factory fue la de poder asociar dispositivos de uso diario y cotidiano como son los celulares, las tabletas y hasta la tarjeta SUBE, con temáticas y contenidos diversos de entretenimiento, deporte, música y arte”.

El mercado, la diferenciación

Es por ello que destaca: “Creemos que Skin Factory es una empresa innovadora y muy dinámica. En el mercado en el cual actuamos, estas son características indispensables debido a que los cambios se dan de manera muy rápida. Si no tenés capacidad para adaptarte, perdés. Por ejemplo, el modelo de celular que hace exactamente un año era número uno en ventas, hoy se encuentra número 10 en el ranking. Por otro lado, desde el primer día tuvimos la visión de que la empresa iba a ser lo que es hoy, una empresa líder. De esa manera, se tomaron decisiones estratégicas siendo chicos pero pensando en grande. Por ejemplo, siempre apostamos a hacer productos con licencia oficial, prácticamente inaugurando la categoría de producto”.

Un elemento que parece haber favorecido la evolución del negocio son las diversas áreas laborales de las cuales provenían Cacchione y Rottmann al momento de incursionar en esta start-up. El primero es licenciado en Administración de Empresas y hasta entonces se había desempeñado siempre por su cuenta en emprendimientos de su autoría. El segundo, por su parte, es licenciado en Marketing y trabajaba en el ‘mundo corporativo’. Estas experiencias previas diferentes pero complementarias, apunta Cacchione, fueron por ambos aprovechadas para potenciar Skin Factory. Así –detalla–, si bien la incursión fue prácticamente de casualidad, desde el principio tuvieron la visión la visión de hacer las cosas de manera profesional.

"Desde el primer día tuvimos la visión de que la empresa iba a ser líder. De esa manera, se tomaron decisiones estratégicas siendo chicos pero pensando en grande."

“Los inicios fueron los de una microempresa, en donde los socios se ocupan tanto de lo estratégico como del más mínimo detalle operativo. Emprender en la Argentina no es fácil y, para tener éxito, nos tuvimos que aferrar a una visión desde el principio y tener perseverancia para hacerla realidad. Son características que nos definen a nosotros como personas y que logramos trasladar a nuestra empresa”, profundiza Cacchione.

Respecto de la evolución del negocio, comenta: “Nuestra experiencia hasta el momento fue de mucho aprendizaje. Pasamos de ser un microemprendimiento a una empresa con 40 empleados y seis puntos de venta propios. Hoy la empresa creció mucho y se profesionalizó, pero siempre manteniendo la esencia”.

El futuro de Skin Factory, en visión de sus fundadores, promete ser tan exitoso como fue su desarrollo hasta el presente. En el corto plazo, cuentan con planes para incorporar nuevos contenidos al catálogo de skins que posee la empresa. Y, para el año próximo, se espera la continuación del crecimiento de la marca no solo con la expansión de sus puntos de venta en el interior del país a través de su programa de franquicias, sino también con los planes concretos de llevarla al exterior.

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