La historia de Mirai 3D, la Pyme que busca revolucionar la medicina convencional

Con soluciones innovadoras para el cuidado de la salud, la firma combina el diagnóstico por imágenes con tecnología de impresión 3D, con el objetivo de brindar soluciones y alternativas a la hora de la planificación de cirugías complejas. De la idea a la acción.

La historia de Mirai 3D, la Pyme que busca revolucionar la medicina convencional

Dicen que en tiempo de relax es cuando surgen las mejores ideas. Y vaya si Matías Biancucci, Lucas Mey y Santiago Birkner lo comprobaron. Compañeros de estudio de Ingeniería Biomédica, viajaron juntos a Bariloche. “Estábamos de vacaciones, volviendo del centro Catedral y en una de esas tantas charlas nos pusimos a ver qué podíamos emprender durante el año. Ahí fue cuando propuse la idea de armar una impresora 3D cuando lleguemos a Buenos Aires”, cuenta Biancucci a Multitaskers, el sitio de American Express para las Pymes, al relatar los comienzos de Mirai 3D.

Pasar de la teoría a la acción nunca fue sencillo, pero las ganas hicieron que rápidamente volvieran a enfocarse en su objetivo, tras un breve ‘stand-by’. El primer paso fue sumarse al proyecto de impresión global ‘Open Source’, que permite construir una impresora de manera bastante sencilla con conocimientos básicos de programación y electrónica. “Compramos todas las partes por separado y nos juntamos a armarla. Después de varias noches, finalmente logramos nuestra primera meta”.

En busca de un nicho

Inicialmente, los tres amigos montaron el emprendimiento con el objetivo de ofrecer un servicio de impresión 3D convencional. Pero luego, “nos pusimos a buscar qué aplicaciones había en la medicina con el fin de hacer algo ligado a ello”. El interés siempre estuvo en la tecnología aplicada a la salud, la cuestión que los motivaba, aunque no había mucho recorrido en Argentina. “Ahí fue donde vimos que principalmente en Estados unidos y algunos países de Europa se estaba haciendo esto de emplear las impresora 3D para imprimir partes del cuerpo humano en plástico. Unas réplicas exactas de cada paciente y que los cirujanos la usaban para planificar la cirugía, previo al quirófano”. Al observar esto, su intención fue replicarlo en Argentina.

Hoy, Mirai Medicina 3D se especializa exactamente en eso: desarrollar ‘biomodelos’ para planificación quirúrgica: “nos envían las imágenes médicas, sean de una resonancia o una tomografía de un paciente que se tiene que operar, y nosotros con un software tomamos esas imágenes y hacemos un modelo 3D, que es una réplica exacta de la anatomía del paciente. Luego imprimimos esa anatomía y la entregamos al médico para que la mire y programe la cirugía”.

¿Cuáles son sus beneficios? Con su implementación, resalta Biancucci, el médico cirujano tiene una mejor comprensión del caso, y permite, en un gran porcentaje, que la intervención se desarrolle en un período de tiempo menor. Además, los “biomodelos serían súper útiles porque impactarían directamente en la calidad de vida de los pacientes.  Es decir, cirujano que te opera mejor, paciente que lleva una mejor calidad de vida. Y si además se lleva a cabo en menos tiempo bajarían los costos”. Con respecto al valor de los modelos, afirma que es realmente insignificante en proporción a los resultados que brinda. A diferencia de sus competidores internacionales, la Pyme argentina puede cobrar unos 8.000 pesos por modelo

 

Salida al mercado

Dar a conocer su propuesta y penetrar en el negocio de la medicina les fue “bastante complejo”, según confiesan los emprendedores. En un principio, comenzaron llamando a los hospitales y a los mismos cirujanos: “Un 90% de ellos no conocían la tecnología, les parecía muy interesante, pero nadie estaba dispuesto a pagarlo y hacer la prueba con un paciente”. El quiebre llegó cuando se comunicaron con el doctor Alejandro Bertolotti, Jefe de Cirugía Torácica de la Fundación Favaloro: “Nuestra primera experiencia real fue con él. Una mujer de entre 30 o 40 años con un tumor en uno de sus pulmones. En su momento nos manifestó que sería de gran apoyo contar con un biomodelo para operar”. Con el modelo de impresión 3D, el cirujano logró salvar los pulmones, al elaborar una estrategia distinta de operación a la que tenía previamente, cuentan en Mirai.

Actualmente, se encuentran trabajando con varios médicos e instituciones, como el Instituto Alexander Fleming. Hoy en día, apuntan a montar un pequeño centro de impresión 3D dentro de la institución. Sin embargo, reconocen que por el modelo de financiamiento de la medicina local, ahora apuntan a prepagas: “Los médicos lo quieren porque les sirve, pero no encuentran quién lo pague”. Aún así, Biancucci, remarcó que “el objetivo es que no sea algo exclusivo, sino que pueda ser accesible para la mayor cantidad de personas posible. No es un producto caro, de hecho trabajamos con las tecnologías más básicas de impresión para reducir el costo final”.

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