Estancias Las Quinas, la Empresa B que conquista el ‘paladar orgánico’ del mundo

Elaboran mieles, dulce de leche y mermeladas. Sus productos recorrieron las principales ferias y son distinguidos dentro del mercado. La breve historia de la compañía situada en General Las Heras.

Estancias Las Quinas, la Empresa B que conquista el ‘paladar orgánico’ del mundo

Estancias Las Quinas nació en el año 2003, comienza relatando Ricardo Parra, quien antes de volcarse en este proyecto trabajó varios años para multinacionales en el área de finanzas. La compañía se encuentra en General Las Heras, provincia de Buenos Aires. “Es un pueblo hermoso, el más lindo de todos”, dice sin dudar, “y está a 150 kilómetros de Capital”. 

Su compañía elabora productos orgánicos y libres de gluten, siendo una empresa B de triple impacto, con propósito. La mayor parte de sus empleados, por no decir todos, son personas del pueblo. Menciona que cada vez que necesita hacer una modificación edilicia o incorporar trabajadores, siempre la prioridad son los habitantes de allí. “Esa es mi idea: el arraigo y la cercanía. Los chicos vienen a trabajar en bicicleta. Estamos casi donde termina la localidad”.

En un principio el 80% de lo que producían lo exportaban, pero a partir del 2009/2010 los niveles comenzaron a bajar y se abocaron al mercado interno. Aquella primera experiencia la hicieron de la mano del Grupo Gean, el exportador argentino que estaba integrado por pymes como Salamandra, Bocatti, Sibarita; entre otras. Los productos llegaban a Nueva York, Londres, París, Alemania; y de esos recorridos por las principales ferias del mundo consiguieron importadores, principalmente de Japón, norte de Europa y centro de Estados Unidos.  Parra asegura que Japón es un mercado maravilloso, de aprendizaje y fidelización; con el que desea volver a vincularse pronto.

Luego, apuntándose al mercado interno, entablaron contacto comercial con los supermercados, experiencia que no fue del todo buena. Parra confiesa que no supieron seguir el ritmo comercial: la inflación, los listados de precios, el tema de la financiación y los débitos con los cuales operaban las cadenas; hicieron que se dieran de baja del negocio. “Fue una decisión dura porque nuestro volumen era muy fuerte, con un nivel de facturación y de cantidad de unidades muy grandes”. Después de eso comenzaron un proceso de reconversión, trabajando con tiendas pequeñas e involucrándose con el mundo gastronómico. Hoy el 50% de su facturación va para ese segmento, el gastronómico, y están retomando la exportación.

Sus productos

En Estancias Las Quinas tienen integración vertical, que es el proceso en el cual se produce la coordinación de la cadena comercial y cuyos extremos visibles son la producción primaria y el consumidor. Hacen todo lo que son dulce de leches, mermeladas y mieles; siendo este último su elaborado “estrella”. La miel orgánica cremosa es cruda y con un batido en frío que la hace rica, sana y con todo el componente orgánico. Además es sustentable, ya que tiene aproximadamente un 90% menos de consumo energético, no tiene homogeneizado, pasteurizado y se envasa en frío. “Fuimos los primeros en tener este producto aquí en Argentina, luego se generalizó y varios colegas comenzaron a desarrollarlo. Por este producto obtuvimos el premio a la mejor miel orgánica certificada del mundo en Apimondia”.

También poseen la línea con y sin azúcar, tanto en mermeladas como en dulce de leches. Las mermeladas que son sin azúcar son aptas para diabéticos y están andando súper bien, reconoce. De hecho, hace poco fueron destacadas por la Asociación de profesionales de Salud y en Europa por la Asociación del Cheff. Lo mismo con el dulce de leche, donde obtuvieron el galardón al lácteo innovador.

Por qué lo orgánico

“Nosotros pensamos que el camino es el sustentable”, puntualiza Parra. “Y la producción orgánica lo que te garantiza es la sustentabilidad, la mano de obra intensiva y el cuidado del medio ambiente”. No se usan productos agrotóxicos, transgénicos o sintéticos que afectan al ecosistema. Asimismo, al consumir un producto orgánico se está incorporando un producto saludable y colaborando directamente en el cortísimo plazo con lo que es el cuidado del medio ambiente, la tierra. Sus productos son orgánicos certificados, son miembros del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica y certifican en OIA (Organización Internacional Agropecuaria). En el caso específico de las mieles, cuentan con la validación BIO de Alemania, la más estricta y reconocida del mundo. 

A su vez, su planta y todos sus elaborados están certificados SIN TACC (libre de Trigo, Avena, Centeno y Cebada), lo que en el resto del mundo se llama “Sin Gluten”. Esto, exige la necesidad de varias medidas que aseguren la inocuidad, incluyendo al personal y su higiene de capacitación. Cada seis meses se auditan la planta y los procesos.

Lo que viene

Desde hace bastantes años, luego de la caída en las exportaciones, que vienen con un crecimiento sostenido. Parra cree que una de las razones se debe a sus productos, que son innovadores; pero “también a que hoy el mercado pide productos naturales ligados a la buena alimentación y cuidado del medio ambiente”. 

Aproximadamente venden entre 20 o 25 toneladas al mes, dependiendo la estación del año. En invierno, ejemplifica, hay un poco más de consumo ya que la gente desayuna en su casa o en el trabajo. “Y en el verano suele haber una pequeña merma,” agrega.

Para finalizar, Parra sostiene que no le interesa hacer dinero a cualquier precio. “Creo que la satisfacción de la empresa también pasa por lo que es el desarrollo y crecimiento como empresa. Ahora estamos instalando paneles solares, así que estamos con energía renovable.  La búsqueda es esa. La parte económica se viene dando, así que pensamos seguirá en 2019”. Otro de los objetivos es retomar con las exportaciones, sobre todo recuperar el vínculo con el mercado japonés.

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