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Reflejos de la industria del juguete en la cuenta regresiva a Navidad

La industria nacional del juguete está representada en su totalidad por pymes, que pronostican una Navidad con demanda moderada. El surgimiento de nichos especiales aparece como una propuesta para generar valor frente a los productos importados.

Reflejos de la industria del juguete en la cuenta regresiva a Navidad

Ya se acerca el tiempo de Navidad, esa época de regalos para los grandes, pero sobre todo para los más pequeños y que conforma una fecha clave para las pymes relacionadas con la industria del juguete. Por eso, en diálogo con Multitaskers, sus referentes reportan acerca de cómo se prepara el sector para las fiestas, qué expectativas tienen y qué tendencias estratégicas aparecen en el mercado.

La balanza, en principio, parece inclinarse para ambos lados. En un costado, encontramos a diversos expertos que plantean que las ventas de las pymes podrían ser un poco menores a las del año pasado: un crecimiento del 13%, contra el aumento del 15% de 2013, según informó entonces la Confederación Argentina de Mediana Empresa (CAME). Pero, del otro lado, está el surgimiento de pymes relacionadas a los juegos didácticos o productos de materiales nobles que aseguran no notar esta merma. En el mismo sentido, tampoco paran de surgir jugueterías didácticas en todo el país y de venta online.

Para comprender la importancia de las pequeñas y medianas empresas en el sector, es válido saber que todas las empresas de fabricación locales de juguetes en la Argentina son pymes, algunas más grandes que otras y que ocupan entre el 35 y 38% del mercado, tal como explican desde la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (AADEJA) a Multitaskers. “La facturación total alcanza entre US$ 300 y US$ 350 millones anuales para la venta minorista, integrada en un 65% por importados y en un 35% por la industria nacional”, agrega Carlos Restaino, director ejecutivo de AADEJA.

Números y tendencias

Un informe del Ministerio de Industria de principios de este año aseguraba que el sector está conformado por más de 100 pymes, emplea a 3.550 trabajadores y “atraviesa una etapa de sólido crecimiento desde 2002”. Sin embargo, para Restaino, este año “las ventas de juguetes siguen por debajo de los niveles de 2013 y los comerciantes del sector tienen expectativas “moderadas” para las fiestas. Además denuncian la pérdida de espacio en las importaciones ante el avance de los grandes retailers”.

Dentro de este negocio de pymes que le dan batalla a las grandes empresas internacionales de juguetes, existen dos grandes grupos. Por un lado, están las  que suelen ser negocios familiares y que llevan más de 20 años en el mercado, como Duravit, Antex andina , Lionels, Juegosol, Trucco, Rondi, Chiquijuegos, Ruibal, Veggui, Rotoys, Luna plast y Yoly Bell, entre otros. 

Y por otro, en este último tiempo “renacieron” los productos artesanales con materiales sustentables o juegos tradicionales de otras épocas y didácticos para chicos. Por lo cual surgieron nuevos emprendimientos basados en propuestas de diseño y materiales nobles como goma eva y madera. En este grupo se encuentra Monoblock, Biemme, Ludiedro, Qubic, Pequeña compañía, Gato garabato y La Dibujería, por nombrar algunos.

Caso testigo

Algunos emprendimientos pueden ser tomados como referencia para analizar el dinamismo de las pymes del sector. En este sentido, Multitaskers se contactó con Monoblock, una propuesta didáctica que permite armar móviles de autos o camiones de madera que empezó a funcionar en 2011 y que trabaja con diez proveedores que emplean a casi 50 personas, y su creador, Marcelo Meder, explicó en detalle a qué se debe la tendencia de los juegos didácticos: “Creo que el rubro está en crecimiento porque viene a ofrecer al comprador un tipo de juguete distinto, alternativo a los de “marca” o “televisivos” y al juguete electrónico. Es que cuando cada vez son más los clientes que no quieren un Batman o una Barbie, sino que buscan propuestas donde el valor agregado está en los materiales nobles de su confección, en la responsabilidad ambiental (poco plástico) y donde la marca no sea lo determinante”.

Bajo la misma lógica, agregó que "el mercado del juguete cambió mucho respecto a 10 años atrás, hoy la “Barbie” no representa lo mismo que hace 15 años. La cosa pasa más por la búsqueda de alternativas. Sin dejar de mencionar al juguete electrónico, los chicos de hoy juegan cada vez menos con juguetes (para mí eso es un desafío a encarar), la edad de juego sin “compu” es cada vez más corta".

En el caso de Monoblock y otros emprendimientos nuevos niegan notar la merma en las ventas para la época de las fiestas, que las pymes más tradicionales ya alertan. 

No hagas negocios sin ella