¿Qué es el análisis financiero?

Aprender sobre estas 5 áreas financieras es clave para realizar un análisis financiero adecuado de tu negocio.

¿Qué es el análisis financiero?

La salud financiera es uno de los mejores indicadores del potencial de crecimiento a largo plazo de tu negocio. El primer paso para mejorar la educación financiera es realizar un análisis financiero de tu negocio, que consta de cinco áreas clave, cada una de las cuales contiene su propio conjunto de datos y valores.

1. Ingresos

Los ingresos son probablemente la principal fuente de efectivo de tu negocio. La cantidad, calidad y oportunidad de los ingresos pueden determinar el éxito a largo plazo.

Crecimiento de ingresos: (ingresos de este período - los ingresos del último período) ÷ los ingresos del último período. Al calcular el crecimiento de los ingresos, no incluyás los ingresos únicos, que pueden distorsionar el análisis.

Concentración de ingresos: (ingresos del cliente ÷ ingresos totales). Si un solo cliente genera un alto porcentaje de tus ingresos, podrías enfrentar dificultades financieras si ese cliente deja de comprar. Ningún cliente debe representar más del 10 por ciento de tus ingresos totales.

Ingresos por empleado: (ingresos ÷ número promedio de empleados). Esta relación mide la productividad de tu negocio. Cuanto mayor sea la proporción, mejor. Muchas empresas de gran éxito obtienen más de 1 millón de dólares en ingresos anuales por empleado.

2. Ganancias

Si no podés producir ganancias de calidad de forma constante, es posible que tu negocio no sobreviva a largo plazo.

Margen de utilidad bruta: (ingresos - el costo de los bienes vendidos) ÷ los ingresos. Un margen de utilidad bruta saludable te permite absorber los impactos en los ingresos o el costo de los bienes vendidos sin perder la capacidad de pagar los gastos recurrentes.

Margen de utilidad operativa: (ingresos - costo de los bienes vendidos - gastos operativos) ÷ los ingresos. Los gastos operativos no incluyen intereses ni impuestos. Esto determina la capacidad tu negocio para obtener ganancias independientemente de cómo financie las operaciones (deuda o capital). Cuanto más alto, mejor.

Margen de utilidad neta: (ingresos - costo de los bienes vendidos - gastos operativos - todos los demás gastos) ÷ ingresos. Esto es lo que queda para reinvertir en tu negocio y para distribuirlo a los dueños en forma de dividendos.

3. Eficiencia operativa

La eficiencia operativa mide qué tan bien se están utilizando los recursos del negocio. La falta de eficiencia operativa conduce a menores ganancias y un crecimiento más débil.

Rotación de cuentas por cobrar: (ventas netas a crédito ÷ promedio de cuentas por cobrar). Esto mide la eficiencia con la que administras el crédito que extiende el pago de los clientes. Un número más alto significa que tu negocio está administrando bien el crédito; un número más bajo es una señal de advertencia de que debes mejorar la forma en la que cobrás a los clientes.

Rotación de inventario: (costo de los bienes vendidos ÷ inventario promedio). Esto mide la eficacia con la que gestionás tu inventario. Un número más alto es una buena señal; un número más bajo significa que no estás vendiendo bien o que estás produciendo demasiado para tu nivel actual de ventas.

4. Eficiencia de capital y solvencia

La eficiencia y la solvencia del capital son de interés para los prestamistas e inversores.

Retorno sobre el capital: (ingreso neto ÷ capital del accionista). Esto representa el retorno que los inversores están generando de tu negocio.

Deuda a capital: (deuda ÷ capital). Las definiciones de deuda y capital pueden variar, pero generalmente esto indica cuánto apalancamiento estás utilizando para operar. El apalancamiento no debe exceder lo razonable para tu negocio.

5. Liquidez

El análisis de liquidez aborda tu capacidad para generar suficiente efectivo para cubrir los gastos en efectivo. Ninguna cantidad de crecimiento de ingresos o ganancias puede compensar la escasa liquidez.

Razón circulante: (activo circulante ÷ pasivo circulante). Esto mide tu capacidad para liquidar pendientes a corto plazo con efectivo y otros activos corrientes. Un valor menor que 1 significa que tu negocio no tiene suficientes recursos líquidos para hacer esto. Lo mejor es una proporción superior a 2.

Cobertura de intereses: (ganancias antes de intereses e impuestos ÷ gastos por intereses). Esto mide tu capacidad para pagar los gastos por intereses con el efectivo que generás. Un valor inferior a 1,5 es motivo de preocupación para los prestamistas.

Bases para la comparación

La parte final del análisis financiero es establecer una base adecuada para la comparación, de modo que puedas determinar si el desempeño está alineado con los puntos de referencia apropiados. Esto funciona para cada punto de datos individualmente, así como para tu situación financiera general.

La primera base es el pasado de tu negocio, para determinar si tu situación financiera está mejorando o empeorando. Normalmente, los últimos tres años de rendimiento son suficientes, pero si disponés  de acceso a datos más antiguos, también deberías utilizarlos. Mirar tu situación financiera pasada y presente también te ayuda a detectar tendencias. Si, por ejemplo, la liquidez ha disminuido constantemente, podés realizar cambios.

La segunda base son tus competidores directos. Esto puede proporcionar un importante control de la realidad. Tener un crecimiento de los ingresos del 10 por ciento anual puede sonar bien, pero si los competidores crecen al 25 por ciento, lo que termina destacando es el bajo rendimiento de tu negocio.

La base final consiste en pactos contractuales. Los prestamistas, inversores y clientes clave suelen exigir determinados parámetros de rendimiento financiero. Mantener proporciones financieras clave y puntos de datos dentro de límites predeterminados puede ayudar a estos terceros a proteger sus intereses.

 

Autor: Mike Periu

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