Qué es el “tercer espacio” y cómo pueden aprovecharlo las pymes

Además del hogar y la oficina, cada vez más empresas aprovechan espacios “intermedios”, como estaciones de trabajo alquiladas por hora, cafeterías y hasta salas de aeropuertos. La visión de los expertos y las claves para incrementar la productividad.

Qué es el “tercer espacio” y cómo pueden aprovecharlo las pymes

Las oficinas se consolidaron en las empresas de servicios y las áreas administrativas de industrias hace poco más de 100 años. Recién a fines del Siglo XX, se puso en duda su supremacía, con la necesidad de establecer un balance entre la vida laboral y familiar de los empleados. Así, las oficinas se agrandaron e integraron al ambiente natural, las paredes divisorias comenzaron a desaparecer y aparecieron el teletrabajo y otras formas de trabajo flexible. A esa división entre oficina y hogar, los expertos suman ahora lo que llaman “tercer espacio”, que puede convertirse en una aliado clave para las pymes si se lo aprovecha en forma proactiva.

¿Qué es el tercer espacio? Según los expertos en facility management –como se conoce la disciplina de gestión de edificios y sus servicios-, son los lugares fuera del hogar (primer espacio) y de la oficina (segundo espacio) que se pueden reservar, alquilar o simplemente utilizar por un período finito de tiempo. En esta categoría, entran lugares de acceso público como cafeterías y bibliotecas, y también oficinas de servicios, lounges, oficinas para clientes, salones de negocios, centros de colaboración y espacios de coworking, entre otros.

Su importancia es tan relevante que existe un negocio millonario basado en la gestión y desarrollo de estos espacios. Según la consultora Cushman & Wakefield, el mercado global en el tercer espacio “tiene una facturación anual de unos US$ 6.000 millones de dólares y representa unos 7,4 millones de metros cuadrados de espacio de oficinas”. El negocio, además de los emprendedores o de los auto empleados, está siendo fomentado por grandes y empresas y pymes, que financian para su personal su estadía momentánea o continua. Reducir costos y fomentar la retención, son sus promesas principales.

"El tercer espacio son los lugares fuera del hogar (primer espacio) y de la oficina (segundo espacio) que se pueden reservar, alquilar o simplemente utilizar por un período finito de tiempo."

La explicación detrás del fenómeno tiene que ver tanto con cambios demográficos y tecnológicos como en la concepción del trabajo en sí. Hoy, el trabajo comienza a ser entendido como algo que se “hace” más que a un lugar concreto al que se “va”. Por eso, los empleados son responsables de una tarea en concreto, más que de acudir una determinada cantidad de horas a un lugar. Para las pymes, este cambio de concepción puede transformarse en fuertes ahorros y una mayor afinidad de los empleados con la empresa.

Según el reporte “Nuke the sales office” (golpe a la oficina de ventas), las pymes pueden evitar costos si, en vez de obligar a sus empleados a cumplir un horario fomentan que aprovechen el tiempo de traslado en trabajar remotamente e impulsan el aprovechamiento de los “tiempos muertos” en salas de aeropuertos y hasta lobbies de hoteles para concentrarse en lo que deben hacer: vender más.

Las oficinas del futuro

Utilizar el tercer espacio tendrá fuertes implicancias en cómo serán las oficinas del futuro, dice Víctor Feingold, CEO de Contract, compañía de facility management. Sus clientes, cada vez más, le piden oficinas en donde haya menos escritorios individuales, ya que, en cambio, las personas sólo irán a las oficinas para tener reuniones, compartir experiencias o trabajar en equipo. “Hoy, una oficina, en promedio, tiene un 80% del espacio dedicado a posiciones individuales (escritorios) y, el resto a espacios compartidos; pero, en un futuro, 50% del espacio serán salas compartidas”.

Otra de las razones es la llegada al mundo laboral de la Generación Z en los próximos 10 años: “No van a querer ir a la oficina nunca. Van a ser súper mega tecnológicos. Va a pesar mucho más el grupo de referencia que la empresa, con lo cual cuanto más autonomía pueda tener en el trabajo que se hace, mucho mejor. Las empresas me van a tener dar una cosa valiosa para que yo vaya en ese espacio”, dice Paula Molinari, presidente de la consultora Whalecom y autora del libro “Turbulencia generacional”.

"Los beneficios son el aumento de los ingresos por ventas, la reducción de costos,más seguridad de los datos y, en especial, construye confianza y empoderamiento entre empleados."

Para las pymes argentinas, estar atenta a la tendencia significará valorar estos espacios de trabajo y, en primer lugar, conocerlos. En la Ciudad de Buenos Aires, CoWork Central, Urban Station y Areatres fueron los primeros en ofrecer espacios de trabajo en los que es posible alquilar por hora, día o semana. Allí es posible encontrar tanto emprendedores como empleados de pymes que quedaron varados en una jornada con inconvenientes en el tráfico.

Herman Faigenbaum, director General de Cushman & Wakefield Argentina, en una mesa de debate reciente se explayó sobre el tema. Según estudios de la empresa, los beneficios de estos espacios son el aumento de los ingresos por ventas, la reducción de costos/gastos operativos, mejora de la seguridad de los datos, más tiempo pasado con los clientes y, en especial construye confianza y empoderamiento entre empleados.

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