Equilibrando el poder interno con coaching ejecutivo para mujeres

La definición de los principales problemas y soluciones que aquejan al mundo empresarial. Las ventajas que propone el coaching para contrarrestar una realidad que va en contra del balance ideal.

Equilibrando el poder interno con coaching ejecutivo para mujeres

El rol de la mujer en las empresas adquiere mayor relevancia, pero esta no es una mera tendencia producto de la moda. La capacidad directiva de las mujeres en los puestos empresariales de mayor jerarquía se está dando a conocer a través de la experiencia y los resultados. En 1998, la OIT sentó las bases de lo sería la Declaración de Principios y Derechos Fundamentales para el Trabajo donde se promociona la no discriminación como derecho humano, ofreciendo igualdad de oportunidades a todas las personas, no solo para acceder a un empleo digno, sino también para el crecimiento profesional. El papel que han venido interpretando la humanidad a lo largo de las centurias comienza a percibirse obsoleto, sobre todo en lo que respecta a actividades laborales. Es como si aquel modelo de los trabajos que requerían gran corpulencia y esfuerzo físico se hubiera arrastrado hasta la actualidad hacia las actividades que pueden ser llevadas a cabo tanto por hombres, como por mujeres.

Abundan estudios de investigación en marketing y administración que tienden a percibir mayor potencial económico en las mujeres dado su peso como consumidoras e influyentes a la hora de tomar decisiones. Hay estudios, como los presentados en 2009 por la revista gerencial de la Universidad de Negocios de Harvard donde las mujeres representan aproximadamente un 80% de las decisiones de compra (muebles y vacaciones con más del 90%), y la influencia cada vez más presente en elección de automóviles (60%), electrónica (51%), inmuebles, entre otros. Por otro lado, para graficar las posibilidades que ofrece una mayor heterogeneidad en los puestos directivos empresarios, Multitaskers cita un estudio reciente titulado “El boom de las mujeres emprendedoras”, llevado a cabo por American Express OPEN, echando luz sobre el asunto. Por ejemplo, uno de los resultados las mujeres son las principales dueñas de 38% de los países y emplean cerca de 9 millones de empleados generando más de 1.6 trillones de ingresos. Aquellas empresas precedidas por mujeres contrataron un 18% más que todas las empresas de EE.UU., quienes hicieron todo lo contrario, los disminuyeron en un -1%.

Lejos presentarse como un escenario establecido, aceptado y benéfico para el equilibrio de las personas alrededor del mundo, “la situación de las mujeres argentinas en puestos de dirección no es muy diferente a la de las mujeres en el mundo”, menciona la psicóloga y vicepresidente de Voces Vitales, Gabriela Terminielli. También fundadora y directora ejecutiva de GTemprendedoras, empresa dedicada al coaching para mujeres emprendedoras, asevera que “menos del 2% llegan a ser CEO’s de grandes empresas y en el mundo el porcentaje es menor al 5%”. La entrevistada propone a las mujeres emprendedoras incursionar en el coaching como un entrenamiento focalizado en las metas a futuro, en una relación que está lejos de ser maestro-aprendiz, sino más bien donde ambas partes son consideradas pares.

Re-descubriendo el poder

Para comprender cómo el coaching puede servir a la mujer actual a modelar su rol en los estratos económicos, políticos y sociales, Gabriela Terminielli, coach certificada con especialización y experiencia en liderazgo, aproxima que “el coaching es un proceso de aprendizaje en el que, con ayuda del coach, la persona se replantea creencias. Estas creencias están naturalizadas y condicionan su comportamiento. Es por eso que suele ser muy efectivo para la mujer que trabaja en una corporación y decide re-plantearse sus aspiraciones e identificar las barreras que percibe para ascender en su carrera”. El término “pared” o “techo de cristal” se refiere a los obstáculos invisibles producto de los preconceptos culturales adyacentes en las empresas que impide que las mujeres se desplacen hacia “los costados” de la pirámide gerencial y hacia arriba. Obstáculos como estos son aquellos que pueden hallar una solución a través del coaching.

“Es importante mencionar que el coaching funciona si la persona está comprometida con el cambio”, remarca Terminielli. Las empresas comprometidas con su crecimiento destinan esfuerzos en la capacitación de sus empleados, no sólo en las áreas técnicas, sino también en la integración de conocimiento sobre la importancia que puede tener la diversidad laboral en las organizaciones. Pero con el ofrecimiento no es suficiente, como dice la psicóloga, “En el caso de la mujer que inicia un proceso de coaching que le ofrece la corporación, si este no va a acompañado de un interés genuino por parte de la empresa respecto de su crecimiento, puede llegar a resultar frustrante”. Y aquí es donde el contexto debe acompañar, dado que la inercia misma del sistema de creencias anterior es muy posible que atente contra quien posee un sistema renovado. De ser así, de no poseer un contexto favorable para poner en práctica lo aprendido, recomienda, “no vale la pena iniciar el proceso de coaching”.

Dentro y fuera

Según se desprende de la Encuesta Relámpago LinkQ que realizó Kantar Worldpanel, en Argentina, el 46,7% de los hogares cuentan con un ama de casa activa -que trabaja- mientras que el 53,3% restante son hogares con amas de casa no activas: que no trabajan fuera de la casa. “Hay que alentar a las jóvenes para que no abandonen sus carreras corporativas”, advierte la directora de GTEmprendedoras. Por otro lado, las mujeres suelen progresar en una misma dirección orientada a su área de especialidad y eso las limita a quedarse en los mandos medios tal como lo han comprobado diversos estudios de la Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT en alrededor de 1300 empresas en África, América Latina, Asia y Europa. “Es importante que conozcan el negocio teniendo experiencia en diferentes áreas y desde muy temprano construyan redes participando en diversas entidades. La mujer debe saber que su visibilidad fuera de la empresa a través de la participación en organizaciones diversas es tanto o más importante que la que tiene dentro de la empresa”.

En la carrera por el balance ecológico empresarial, se van identificando obstáculos a superar, lo que permite trazar rutas hacia los objetivos deseados. Las responsabilidades familiares son uno de ellos: lograr el equilibrio entre la vida laboral y personal sin que éstas dos tengan que rescindirse. Por otro lado, los preconceptos que atribuyen roles sociales a hombres y mujeres, logrando que la percepción y los paradigmas rígidos, en general, moldeen una realidad ineficiente. Por último, la insuficiente experiencia empresarial de las mujeres en los altos cargos, impidiendo que aprovechen las oportunidades y posibilidades al alcance de la mano. La realidad se transformará en los pensamientos y las acciones de los hombre y mujeres del mundo por hacer un mundo más justo, sin desigualdad. Los desafíos quedan planteados.

“Un mundo donde las mujeres son maginadas es un mundo estéril, porque las mujeres no sólo traen la vida sino que nos transmiten la capacidad de ver más allá, nos transmiten la capacidad de entender el mundo con ojos distintos, de escuchar las cosas con un corazón más creativo, más paciente, más tierno”. Papa Francisco - mensaje por el Día Internacional de la Mujer. 

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