María Julia Bearzi: “Es muy difícil fortalecer el liderazgo femenino si la sociedad no está preparada para aceptarlo”

En entrevista con Multitaskers, la directora ejecutiva de Endeavor Argentina opina sobre la realidad de la mujer en el mundo emprendedor y ofrece consejos para todas aquellas que desean insertarse como emprendedoras.

María Julia Bearzi: “Es muy difícil fortalecer el liderazgo femenino si la sociedad no está preparada para aceptarlo”

Equidad, integridad, inclusión, igualdad. La paridad de género dejó de ser un tema solamente hablado para convertirse en un plan de acción dentro de las distintas marcas y organizaciones. Los conceptos mencionados comienzan a ser materializados a través de distintos programas para que la mujer comience a tener el lugar que antes ni siquiera podía estar. Con el objetivo de revelar la actualidad de la temática y dar un mensaje a la sociedad, Multitaskers entrevistó a María Julia Bearzi, actual directora ejecutiva de Endeavor Argentina, organización que potencia a emprendedores de alto impacto y promueve la cultura emprendedora.

Bearzi es Licenciada en Administración de Empresas de la Universidad Nacional de La Plata. Desde hace más de 15 años trabaja por el desarrollo emprendedor en la fundación Endeavor. Durante muchos años fue responsable del Desarrollo Emprendedor en la organización desde 2016 es la Directora Ejecutiva. Por otro lado, durante 3 años, fue profesora adjunta de la materia de Desarrollo Emprendedor en la UMET (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo). A su vez, lideró el programa de Entrepreneurship by Endeavor en la Universidad Católica Argentina y el curso de formación emprendedora UTDT Factory en la Universidad Torcuato Di Tella. A continuación, la entrevista:

¿Qué es el emprendedorismo para vos? ¿En qué consiste?

Emprender es una actitud y un estilo de vida que una persona adopta cuando encuentra una gran causa que lo motiva y lo impulsa. Es, además, un proceso en el que la persona se tiene que reinventar una y otra vez frente a las diferentes adversidades que se presentan, porque emprender no es fácil. Hay que desmitificar esto de que emprender es un camino de rosas, tanto en estadios incipientes del emprendimiento, como las empresas más consolidadas, presentan diferentes desafíos que demandan que el o los emprendedores desarrollen diferentes capacidades adaptativas y, en algunas ocasiones, poder correrse a tiempo.

Pese a esto, emprender es apasionante para quienes aman los riesgos, quienes se motivan con la incertidumbre y están dispuestos a aprender continuamente.

Será una montaña rusa, pero valdrá la pena, con valles de incertidumbre y picos de éxitos. No habrá de los segundos sin los primeros, esto es una ley. Pero lo importante es el proceso.

La acción de emprender ¿Se da de la misma manera entre los hombres y las mujeres? ¿Por qué?

Si bien desde Endeavor creemos que cualquier persona con actitud emprendedora puede lograr lo que se proponga, más allá de su género, los indicadores hoy nos muestran que hay menos mujeres que hombres emprendedores. En estos últimos años identificamos algunos factores comunes que influirían en el desarrollo de las mujeres emprendedoras: 

Crear COMUNIDAD: Tener una red de apoyo es fundamental a la hora de tomar decisiones. Y eso desde Endeavor lo sabemos de primera mano. La asesoría y acompañamiento es clave para generar una red de contención, pensar nuevas ideas, compartir metodologías, aprendizajes compartidos y formas de liderar.

Promover PROGRAMAS DE FORMACIÓN: Son muy pocas las mujeres que emprenden fuera de sectores tradicionales como el comercio minorista y servicios. Los programas de capacitación emprendedora podrán darles más herramientas para que consideren emprender en áreas comerciales más rentables.

En 2019 en Endeavor desarrollamos el programa Her Business, para mujeres emprendedoras de diferentes industrias que ayudó a 20 mujeres a desafiarse y generar su propia red. También creemos que es importante difundir historias y casos de mujeres emprendedoras para mostrar y demostrar diferentes roles que puede adoptar la mujer en el mundo laboral hoy. 

Sin embargo, ningún esfuerzo traerá buenos resultados sin un cambio de mentalidad. Es muy difícil fortalecer el liderazgo femenino si la sociedad no está preparada para aceptarlo: hay que dejar afuera los estereotipos y prejuicios.

Para la mujer ¿Es más accesible o dificultoso emprender hoy a diferencia de unos años? ¿Por qué?

Hoy la agenda pasa por la inclusión, la integración y la igualdad, en todos los ámbitos sociales.  Específicamente, la igualdad de género en el mundo laboral es un tema sobre el que se viene hablando desde hace tiempo, pero creo que recién ahora hay una mayor concientización y un interés genuino por saber, por entender la implicancia que tendrá para organizaciones y empresas equiparar derechos y oportunidades entre mujeres y hombres.

Creo que el desafío más grande es derribar paradigmas y preconceptos respecto de qué se debe esperar de cada género en el trabajo. Y esto significa también un cambio de mirada de nosotras mismas: más compasión, menos estructuras y mayor confianza para sentirnos merecedoras de los mismos lugares que ocupan los hombres.

Entender también que ya no hablamos de la dualidad hombres/mujeres, sino equidad de género. Creo que este movimiento que hoy existe está allanando el camino y sentando un precedente que tendrá más impacto para las próximas generaciones del mundo laboral.

A diferencia de antes, cada vez son más las herramientas, talleres, capacitaciones y formación emprendedora con foco especial en la mujer que las empujan a desarrollar sus propios proyectos.

¿Hay desigualdad de género en el ámbito del emprendedurismo? ¿De qué manera se desarrolla esta disparidad?

Más que desigualdad prefiero hablar de diversidad. Y aunque suene irónico, ahí está la complementariedad. El valor de integrar a perfiles diferentes en una compañía nos expande como profesionales y como personas, nos permite formar equipos con enfoques y miradas distintas sobre un mismo tema, y esto en definitiva se verá reflejado en la personalidad de la compañía u organización: los equipos de trabajo de hoy deben representar a los diferentes perfiles de las comunidades en las que se mueven las compañías.

Es clave que haya una comprensión integral por parte de los hombres de todo el fenómeno para que puedan posibilitar y acompañar en lo que, para mí, necesita un cambio de paradigma: la igualdad de género en el mundo laboral tiene implicancias sociales que nos obligan a repensar el rol de los hombres y mujeres en el núcleo familiar: como padres/madres y como generadores de ingresos para el hogar. Además, comprender que existen nuevos tipos de familias y géneros. 

¿Cuáles son las mayores fortalezas de una mujer emprendedora en la actualidad?

Las mujeres tienen cualidades que las hacen únicas y las convierten en agentes de cambio. La Universidad Siglo 21 realizó un estudio y comprobó que las mujeres generan ambientes de trabajo más colaborativos, democráticos y amigables. Transmiten empatía y eso es más valorado por los empleados que tienen jefas mujeres en lugar de hombres.

¿Y sus oportunidades de mejora (“debilidades”)?

Desde el punto de vista del propio género creo que la debilidad está en no animarse o no creer que pueden hacer lo que se propongan. En este sentido creo que es necesario que haya un gran golpe de efecto que es el que estamos viviendo hoy: empresas, organizadores de eventos, inversores y miembros del ecosistema emprendedor generamos iniciativas especialmente pensadas para darles un espacio a las mujeres que quieren emprender o que ya lo están haciendo, para que puedan tener su voz y puedan ser asesoradas en un espacio que históricamente fue liderado por hombres. Este es el inicio de un camino que a largo plazo tiene que llevarnos a la integración.

¿Cuál es el sector que más está creciendo entre las emprendedoras? ¿Cuál se destaca más en el mercado?

Si bien el número de mujeres en tecnología aún es bajo respecto de los hombres, (y en general en toda la industria) me gustaría resaltar el papel que están tomando las organizaciones como Chicas en Tecnología, que trabajan impulsando el desarrollo de mujeres en carreras STEM (Ciencia, tecnología, ingeniería y matemática)

Hay grandes oportunidades en estos sectores, tanto como para generar un proyecto propio como para trabajar en relación de dependencia.

¿Qué consejos le darías a una emprendedora que quiere iniciar su negocio hoy?

Le diría que encuentre esa causa que la apasiona y la abrace, que la haga propia. Que luego haga una introspección sobre su potencial emprendedor: ¿Cuánta aversión al riesgo tengo? ¿Cuánto tiempo libre estoy dispuesta a resignar? ¿Qué habilidades demanda el emprendimiento? ¿Las puedo desarrollar o necesito asociarme con alguien más que me complemente? Estas son algunas preguntas iniciales que me parecen clave.

Y el consejo más importante que le podemos dar desde Endeavor es que se abra al mundo, esto no significa abarcar otras regiones o países, sino que se relacione con su comunidad, que se conecte con las necesidades de su potencial cliente, de su vecina, a veces las oportunidades están a nuestro lado y no las vemos.

¿Qué conclusiones se logran obtener en la “Experiencia Endeavor” con respecto a las mujeres emprendedoras?

La Experiencia Endeavor nos enseñó que hay mucho para ayudar a las mujeres emprendedoras: abriéndoles los ojos, mostrándoles que hubo gente como ellas que un día se animaron y hoy viven haciendo lo que las apasiona: ya sea liderando una gran compañía como un pequeño negocio.  Por eso la importancia de darles herramientas sobre cómo dar los primeros pasos, inspirarlas y motivarlas para que peguen el salto, además de conectarlas con otras personas que están en su misma situación.

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