Sergio ‘Cachito’ Vigil: las 4 enseñanzas más inolvidable del fundador de Las Leonas

Emprendedor en el deporte, apasionado en su labor, revolucionario en su enseñanza, el ex entrenador del Seleccionado Argentino de Hockey Femenino y Masculino propone un estilo de vida basado en la humildad y la sensibilidad. Cuáles son los valores que todo emprendedor debe aprender de él.

Sergio ‘Cachito’ Vigil: las 4 enseñanzas más inolvidable del fundador de Las Leonas

16 años. Esa era la edad que tenía Sergio ‘Cachito’ Vigil cuando se auto-confirmó los dos sueños que quería en su vida deportiva: jugar en el seleccionado y ser entrenador. Tardó solamente un año para que se cumpliera el segundo mencionado. A los 17 años, le propusieron dirigir un equipo de varones que era un Sub 14, Sub 16 y, también, el Sub 18 de damas. Fue ese el inicio del entrenador que nada más y nada menos transformaría el nombre del Seleccionado Argentino de Hockey Femenino, que de “Damas” pasaría a llamarse “Las Leonas”. Bajo su mando, el seleccionado de mujeres obtuvo las medallas que hasta el momento no se daban y dio al Hockey Nacional un lugar privilegiado.

Bajo su dirección técnica inició la era dorada del hockey nacional, ganando la Medalla de Oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999 y luego en los de Santo Domingo 2003. A su vez, obtuvo la Medalla de Oro en el Champions Trophy de 2001, la de Plata en 2002 y la de Bronce en 2003. Por otro lado, logró la de Plata en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 y la de Bronce en Atenas 2004. En 2002 ganó el primer Campeonato de Hockey del Mundo para la Argentina, disputado en Australia.

La abrumadora cantidad de medallas obtenidas fueron la consecuencia de un trabajo silencioso, humilde, de escucha y comprensión hacia su dirigidos. El proceso de la era de oro y sus continuos trabajos en el seleccionado masculino, en el equipo Ciudad de Buenos Aires, River Plate y hoy, en la Selección Femenina de Hockey de Chile, son un ejemplo de valor para cualquier emprendedor, sea cual sea el rubro o sector.

A continuación, cuatro enseñanzas que todo emprendedor debe tomar de unos de los entrenadores más emblemáticos del deporte argentino.

1) La ‘no’ zona de confort

“La incomodidad maravillosa es la que te permite crecer”. Esta frase dicha por él mismo en una entrevista es fiel reflejo de un trabajo consistente que se dio a lo largo de su vida. El no conformarse con la comodidad de los buenos resultados, Vigil se convierte en un experto a la hora de salir de la zona de confort. Con 18 años asumió el rol de entrenador de mujeres en Los Cedros, un club con jugadoras más grandes y experiencia. Con 31 años, sin ningún título ganado como coach, asumió como entrenador del Seleccionado femenino. Animarse a más, jugársela y encontrar la motivación suficiente para afrontar los desafíos son las enseñanzas del emprendedor deportivo.

2) Los espacios de vulnerabilidad

Haber trabajado con grupos femeninos y masculino por separado, generó en Vigil una experiencia imborrable. Estudiar a cada uno, en sus formas, en su manera actuar y el análisis de cómo comunicar a un género y a otro, ha provocado en el entrenador una enseñanza: el reconocimiento de la vulnerabilidad. En las mujeres, el ex jugador de hockey sobre césped encontró cómo, dentro del reconocimiento del error, la mujer veía mucha valentía. Cuestión diferente en los hombres donde la minimización del error es común. El emprendedor deportivo enseña a abrir los espacios de fragilidad para que, en el reconocimiento de la misma, surjan jugadores, entrenadores o, mejor dicho, seres humanos fortalecidos.

3) Vivir las emociones

“Cada día es fantástico. Hago de todo. Lo vivo intensamente”. Las tres frases cortas de ‘Cachito’ reflejan un estilo de vida combinado de actividades profesionales, tiempos de ocio, vida espiritual y familiar. En todos los ámbitos, Vigil afirma vivirlo apasionadamente y es, de esta forma, la que lo lleva a sentir todas las emociones. Este aprendizaje de su vida diaria lo transmitió a lo largo de su carrera a sus dirigidos y otros colegas, en busca de comprender y sacar todo lo que hay detrás del lenguaje verbal y descubrir lo que hay detrás de cada mensaje. “Vivo la tristeza, la alegría, la confianza, el miedo. Transito esas emociones. Pero hay algo que comanda mi día, que es el entusiasmo. El entusiasmo es el ente rector de mis acciones. ¿Por qué tengo todas emociones? Porque lo vivo intensamente”, compartía en una entrevista con Página 12.

4) El poder femenino

Fueron las mujeres las que lo empoderaron. Trabajar desde muy chico con grupos femeninos le permitieron a Vigil descubrir un costado suyo de conductor. Valores como el respeto, el cuidado, el compromiso, la vulnerabilidad y la apertura fueron aprehendidos por el entrenador que dio su confianza y amplió su costado femenino. El estudio y el trabajo en busca del equilibrio entre la parte masculina de la mujer y la femenina del hombre, han provocado su capacidad y ejemplo para reconocer y descubrir las fortalezas y las oportunidades de mejora para ambos aspectos y así, potenciar el mejor emprendedor de adentro.

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