Muhammad Yunus, el banquero de los pobres que desafió a la economía

Conocido por la creación del microcrédito destinado a los más humildes, revolucionó el universo financiero implementando una nueva modalidad que se multiplicó en todo mundo. Su historia.

Muhammad Yunus, el banquero de los pobres que desafió a la economía

Muhammad Yunus nació en Chittagong, centro comercial de Bangladesh, el 28 de junio de 1940. Fue el tercero de una familia musulmana de nueve hijos, cuyo padre era un orfebre que le proporcionó una buena educación. Sin embargo, como él mismo dijo, fue su madre la que más lo influyó. Se recibió de economista en Nueva Delhi y amplió sus estudios en Estados Unidos con becas de las instituciones Fullbright y Eisenhower. Luego de haberlas terminado y poco después de que Bangladesh obtuviese la independencia, volvió a su tierra natal para trabajar y dirigir el departamento de Economía de la Universidad de Chittagong, donde desarrollaría más tarde la idea que revolucionó el mundo económico y el de los bancos: los microcréditos.

Una vez instalado y conviviendo junto con integrantes de las aldeas, se dio cuenta que los pobres no formaban parte e incluso era desechados de la economía, según sus palabras. Es por eso mismo que con una idea original y rompiendo con la tradición de los bancos tradicionales, decidió emplear préstamos personales para ayudar a los más necesitados. Con esto, fundó una organización social llamada “Gram Sarker” (gobierno rural), cuyo objetivo era ayudar a 43 mujeres endeudadas otorgándoles US$ 27. Cada una de ellas recibió la cantidad que adeudaba a cambio de concentrarse en el trabajo y devolver el dinero cuando pudiera. El éxito de esta acción, que no tardó en llegar, concluyó con la creación del Banco Grameen, que en Bangladesh significa “aldeano” o “de la aldea” y cuyo objetivo principal era proporcionar préstamos a aquellos que no tenían acceso a los típicos créditos bancarios.

Confiar en el ideal 

La historia de su más conocido éxito se inició cuando en 1976 cuando Muhammad Yunus conoció a una mujer que producía artesanías de bambú y para poder poseer la materia prima necesitaba endeudarse con los prestamistas locales, que le cobraban altos tipos de interés. Yunus intentó que los bancos comerciales otorgaran dinero a los más necesitados pero fracasó por la falta de garantías crediticias. Fue por tal motivo que determinó, por su cuenta, hacer un préstamo personal mencionado e ella y a otras 42 mujeres que querían iniciar actividades comerciales y artesanales.

"Según el Banco Mundial, un 55% de las personas que recibieron el microcrédito ha salido del umbral de la pobreza."

Soy una persona pragmática. Si las cosas no salen bien a la primera, las rediseño y las repito. Nunca me rindo. Así vuelvo sobre lo mismo una y otra vez hasta que me quedo satisfecho con mi trabajo, cuando sé que he dado lo mejor de mí”, es una de las frases célebres del hombre creyó en su proyecto a pesar de las críticas y que obtuvo numerosos reconocimientos por su labor, como el premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1998, el premio Internacional Simón Bolívar en 1996 y el premio Nobel de la Paz, en 2006. El Banco, en la actualidad, funciona con más de 22.000 empleados que trabajan en las calles de casi 38.000 de las 68.000 aldeas y pueblos de Bangladesh. Lleva prestados 2.000 millones de euros a 2,3 millones de personas, de los cuales el 94% son mujeres pobres, siendo la tasa de devolución de los mismos del 97%, una tasa que supera todos los pronósticos y los del sistema bancario tradicional del país.

El llamado “banquero de los pobres”, pese a las fuertes críticas, no solo llevó adelante un proyecto que pocos le tenían fe, sino que también rompió con conceptos y teorías tradicionales, donde incluyó a las personas indefensas y sacudidas por la tragedia. Con su idea, desarrolló un liderazgo basado en el encuentro, que supo generar confianza, credibilidad y compromiso social en aquellos individuos al que pocos creían. El fundador de Grameen Bank es un testimonio ejemplar y vivo que comprendió cómo involucrar, a través de la esperanza, sus principios morales firmes, primordiales e innegociables. Sus éxitos son contundentes: según un estudio del Banco Mundial, un 55% de las personas que recibieron el microcrédito ha salido del umbral de la pobreza y el restante 45% está en proceso de salir.

No sólo lo económico

“La pobreza es estar desprovisto de todo. Por lo tanto, ese toque de éxito, el devolver el dinero, es una excusa para que la persona conozca sus capacidades. La pobreza no la crea la gente pobre. Ésta es producto del sistema que hemos creado, por ende hay que cambiar los modelos y conceptos rígidos de nuestra sociedad”. Con esta frase, Yunus desarrolló un proyecto que va más allá de lo económico y que descubre y fortalece aptitudes y talentos que eran desconocidos por las propias personas humildes, según explicó la academia que entregó el Nobel.

Pero su aspiración era mucho mayor al simple hecho de dar dinero: quería traspasar también barreras étnicas e ideologías dominantes. En un principio, el objetivo de Banco Grameen era que el 50% de los beneficiarios fuesen mujeres. A medida que el proyecto avanzó, las mujeres representaron más del 90% de los destinatarios de los microcréditos. El premio Nobel de la Paz, pudo comprobar que las mujeres solían beneficiar a sus familias, empezando por sus hijos, muchos más que los hombres, que satisfacían primero sus necesidades. Con esto, comenzó el compromiso por la lucha por la liberalización de la mujer, quien suele ser considerada en su país de origen como inferior y vive en un clima de machismo reinante.

"Comprobó que las mujeres solían beneficiar a sus familias, empezando por sus hijos; muchos más que los hombres, que satisfacían primero sus necesidades."

La idea del microcrédito no es sólo prestar dinero, sino que es rediseñar las instituciones de modo que las personas sean el centro y prioridad del sistema. En este sentido, los jóvenes tienen el desafío de soñar el mundo de los próximos años y sólo así éste será posible”, dijo el hombre que ha sido nombrado doctor honoris causa por más de 10 universidades de todo el mundo y ha recibido una veintena de premios. Según ha sido reconocido, Yonus es un líder que no desea perpetuarse sino que piensa en las generaciones futuras, siendo un gestor clave hábil de talentos ajenos y administrador eficaz de futuros profesionales que buscan una nueva y exitosa oportunidad.

Sus frases célebres

  • “Desde mi punto de vista, solo se puede admirar a la gente que ha hecho grandes cosas, y yo no aspiraba a tanto. No pertenezco a esa categoría. Me conformo con ayudar a una sola persona”.
  • “¿Por qué es la gente la que debe ser digna de los bancos?, ¿acaso son los bancos dignos de la gente?”.
  • “Los pobres son las personas bonsái. La sociedad no les ha permitido el suelo auténtico. Si les permites el suelo legítimo, oportunidades reales, crecerán tan alto como todos los demás”.
  • “La pobreza no la crea la gente pobre. Ésta es producto del sistema que hemos creado, por ende hay que cambiar los modelos y conceptos rígidos de nuestra sociedad”.
  • “Los negocios sociales son empresas creadas para resolver problemas... Si todos creemos en ello, desaparecerá la oscuridad”. 
  • “Un día nuestros nietos irán a los museos para ver lo que era la pobreza”.
  • “Nuestro trabajo en Grameen Bank nos mostró que la gente pobre tiene habilidades que permanecen inutilizadas, y que son capaces de cambiar su propio destino si se le dan las oportunidades correctas”.

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