Cambio organizacional, una de cal y una de arena

La autora analiza el desafío del cambio organizacional en las pequeñas y medianas empresas. Selecciona ejemplos surgidos de sus frecuentes conferencias y seminarios a empresarios.

Cambio organizacional, una de cal y una de arena

Por Paula Molinari, Presidente de Whalecom (Especial para Multitaskers)*

¿Es posible generar cambios en la empresa, cuando hablamos de pymes? ¿Es más fácil? ¿Más difícil? ¿Es posible? Una de cal y una de arena: es muy fácil, porque la decisión depende de los dueños. Deciden algo y lo implementan, sin más vueltas. Es difícil, porque la transformación de las empresas pyme depende de la transformación de sus dueños, y este sí que es un desafío.

Empecemos por las buenas noticias. Es fácil implementar cambios porque de la decisión a la implementación, hay sólo un paso. Me acuerdo, por ejemplo, de una vez que di seminario a 15 empresarios sobre las mentalidades generacionales y qué querían los jóvenes en el trabajo, y tocamos temas como la diversión en el trabajo, el concepto del tiempo, la importancia de los amigos… Pocos meses después volví a encontrarme con uno de ellos en un aeropuerto, que me comentó con alegría: “El Seminario me abrió la cabeza. Volví a la oficina e hice construir un quincho en la terraza, que estaba inutilizada, con mesa de ping pong, parrillita y ahora la gente adora ese lugar y se va a hacer reuniones allí…”.

Pero no todas son rosas… los cambios más complejos en las pymes son los que requieren un cambio en el dueño mismo, como constatamos en la investigación que realizamos en 314 empresas para el libro ‘El Salto del Dueño’. De estas, sólo el 17% ha logrado saltar a la Etapa Profesional y ¡68% se encuentran clavadas en el momento de transición! La profesionalización no se relaciona directamente ni con las ventas de la empresa, ni con el número de empleados, ni con los años de operación, sino en el cambio organizacional: hacer las cosas de otra forma. 

El “estar en el camino” es justamente la situación de marchas y contramarchas en el camino a la profesionalización, que genera una enorme pérdida de oportunidades, y frustración tanto en el dueño como en su equipo. 

Pero, ¿cuáles son las barreras para el cambio? ¿Qué es lo que dificulta tanto el paso a la profesionalización? ¿Por qué tantos empresarios manifiestan el deseo de profesionalizar su empresa, pero los resultados son tan pobres? Algunos toman alguna decisión de avanzar, pero se asustan ante los primeros impactos y echan todo para atrás. En todos los casos, se genera una gran frustración.

Identificamos cinco factores fundamentales que suelen operar como barreras para el cambio. 

  1. La inversión de dinero. El empresario sabe que tomar gerentes, invertir en tecnología o lo que fuera, cuesta dinero, pero no tiene claro su retorno ni cuándo llegará.
  2. La inversión de tiempo y esfuerzo. El camino de la profesionalización implica arremangarse y lidiar con cientos de implementaciones distintas. Por lo tanto, es una paradoja: ¡Quiero más tiempo pero tengo que dedicar más tiempo!
  3. La incertidumbre. El empresario conoce lo que lo hizo exitoso hasta ese momento, pero no sabe cómo debe funcionar la empresa en el próximo paso. Frente a lo desconocido, tiende a volver y refugiarse en lo que conoce.
  4. Los conflictos. Nadie quiere cambiar, y esto queda claro cuando se avanza en la empresa con nuevas propuestas. El equipo, que funcionaba en forma aceitada en el modelo anterior, ahora cruje. 
  5. Un nuevo rol. El empresario, en la nueva etapa, debe dejar de hacer todo lo que sabía hacer y debe ocupar otro rol, que no conoce y en el que se siente inseguro. 

En una ocasión, presencié una reunión de accionistas y gerentes de una empresa importante. Dijeron: “Estamos claramente en la etapa profesional”. Pero los gerentes se identificaban con la Etapa Fundacional. Frente a la contradicción, los accionistas se defendieron: “Es lo que estamos queriendo hacer, estamos en el camino”.

El proceso de profesionalización de la empresa es un gran cambio organizacional y es fundamentalmente un proceso de transformación de su dueño. El salto del dueño a la profesionalización es también la construcción de una nueva identidad profesional. No hay cambio en nuestras empresas si no cambiamos nosotros.

* La columnista es autora del libro “El salto del dueño”.

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